lunes, 2 de julio de 2012

Muerte

Muerte eterna entre nosotros, lenta precisa; tempestuosa, alterada.

Esta aquí y ahí, detrás de mi y en ti, no hay salida, no hay entrada, la muerte es camino de un solo fin.

Alada, negra, inflexible y violenta. Despoja de vida aunque la misma se oponga.

¿Existe el destino? ¿Existe el final como nuevo comienzo? Vivir es sufrír y morir es sufrír, eterno círculo intangible de hechos.

Muerte callada, opaca, lenta y sutil, llega de noche, sin sonido, sin grito, pacífica, agradable y gentil, acaricia tu pecho y no vuelve a latir.

¿Que es morir? Muero a diario, muero de a poco, algunas veces muero más, muero mil veces y muerto vuelvo a nacer.

Fútil escenario del viaje sin retorno.

¡Muerte, te veo! ¿Me ves tú a mi?

En el ojo del niño, en el jadeo del enfermo, rondando en los entierros.

De muertes testigo, muertes he causado, no son culpa de Ángel etéreo, aparición o desenlace, el expirar de los días de todo ser, es ciclo de vida.

Flujo y caudal de curso desconocido, vivir es morir, mueres cuando creces, cuando creces envejeces.

¿Muerte, cuándo vendrás a mí? Lo desconozco y aunque la tentación me lo ofreciera, preferiría no saber, saber que todo muere es suficiente.

Al final de mis días, mutilado y abatido por el paso del tiempo ó robusto y joven cuando vengas encarnada, veré tu rostro, cualquiera que tengas y en resignación aceptaré tu beso mortal.

Y en mi viaje al ocaso, hacia el fin de mí, volveré al seno de lo eterno,a formar parte de la inmensidad del tiempo, del universo...