martes, 19 de junio de 2012

Relato de un Final

El último pedazo de leña se consumía, el bailante círculo de luz que antes generosamente otorgaba, apenas y lograba llegar al mentón de mi cara. El final esta aquí...

En las sombras se desplazan las criaturas que desde hace un par de días sabían ya mi destino.

No sé que son ó cuantos; pero entiendo su impaciencia, tan solo unas semanas atrás el impaciente era yo esperando el asqueroso café que pedí en aquella parada a un costado de la carretera.

Daría mi Reino por beber algo caliente esta noche... Hace mas de dos días qué no encuentro agua y ahora me pongo a pensar en algo caliente?

Podría pensar uno qué al venir al bosque habría que beber, el anciano a la entrada del parque habló del daño al ecosistema y todas esas patrañas que inventan esos hippies sin que hacer. Tal vez tienen razón; pero que importa ya, si de nuevo veo el sol los visitaré en el decadente San Francisco, "bah!" tal vez morir no es tan mala idea ya...

Es sorprendente cuán rápido todo puede irse al infierno, una vuelta equivocada en la vereda errónea y de pronto estas a kilómetros y kilómetros de cualquier forma de civilización.

La navaja con la que vine esta en el estómago de algún pez qué a su vez estará en el estómago de algún animal más grande. Mis fósforos se fueron con mis cigarrillos hace ya varios días y ni hablar del resto de mi equipo, todos arrastrados por la tormenta que las estúpida "madre naturaleza" me "regaló" apenas inicié mi viaje... "aahggr!" sí tan sólo no hubiera perdido mi tiempo buscando a dónde fueron a dar no estaría esperando el momento en que ésas bestias decidan qué aún tibio tendré mejor sabor...

Pero da lo mismo ahora, querías estar sólo no? Aquí lo tienes, sólo sin nadie a quien decirle adiós, más qué éste ridículo trozo de papel donde escribo estos últimos momentos de mi ahora patética existencia...

El fin esta aquí... sus ojos son ámbar su pelaje plata pura... detrás de él otros cuatro o cinco más... no parece tan mal fin...

Ya no hay más qué humo, escucho sus pisadas, firmes, cuánto más podré escribir?

Se acercan, me rodean, ahora puedo olerlos, muerte silenciosa, estoy listo, ven a mí ...

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Esa mañana sonó la puerta y en mi corazón supe de qué se trataba, nadie nunca toca a mi puerta.

En la entrada el oficial descubrió su cabeza y con el semblante de alguien habituado a dar malas noticias extendió su mano y con un gesto amable me entregó un papel, "lo único que quedó dé su esposo" dijo, tomando el pedazo teñido de ocre lo lleve a mi pecho y sin decir más cerré el portal.

En mí cara se dibujó una sonrisa, libre al fin...

Abro la puerta trasera y llamo a mis hijos, con un agudo silbido basta y corriendo hacia mí seis majestuosos lobos atienden mi llamado...

"Hey Argento!" Le digo al líder de los seis, "mami dijo que no dejaran nada you silly silly beast"...